...Creo que, si lo veo desde su punto de vista, me lo merecía.
Pero mi orgullo nunca cede, así que no puedo aceptarlo.
Hacía tiempo que no me golpeaban de esa manera, tan fuerte en la cara.
Lo merecía.
No lo merecía.
Una estupidez lleva a otra, siempre, pero yo no me permito ceder ni siquiera a la primera estupidez.
Hoy... bueno, la estupidez fue demasiado grande y tentadora para dejarla pasar.
Mi madre hablando de "disculpas", "humildad", "saber cuando ceder" me saca de quicio a más no poder. Después, me exige a MI una disculpa después de que ELLA es la que se equivoca.
Es lo que tienen los señores padres, no hay cosa que no hagan bien, son perfectos, intachables...
... ¿Y no puedes hacer nada contra quien cree conocer todas las respuesta verdad?
Porqué si se los haces notar lo que obtienes es una bofetada en la cara, de esas que cada que te ves al espejo te dan ganas de darte una tu mismo, por el coraje de la impotencia.
Lo merecía.
No lo merecía.
Y sí, tal vez pude disculparme y terminar el asunto dandole la razón. Era lo mejor, era lo mejor... Pero no era lo correcto. ¿Cuándo demonios voy a aprender a hacer lo que mejor me convenga en lugar de lo que es correcto? Espero que no muy pronto, porque entonces dejaría de ser yo misma.
Entonces, tenemos a una chica que no cede ante lo que le parece correcto, y a su madre, que no importa si este equivocada o no, no va a disculparse. Mala combinación. Mala.
Pero son tus señores padres de los que hablamos, ¿no debería ser fácil obviar esa situación? Si te hablaran como tus padres tal vez; pero cuando te hablan como cualquier persona queriendo herir a otra con sus palabras... bueno, la obviedad se pierde.
Me harta tener que quejarme de esto, porque es mi madre por Dios Santo!
Pero lo que ahora mismo siento no es que me este quejando de mi madre, sino de todas las personas que van por la vida exigiendo lo que no se merecen. Hubiera reaccionado igual si la discución la hubiera tenido con mi perro, mis convicciones no cambian. Pero el hecho de que haya sido mi madre le da un toque más nefasto a la situación.
Lo merecía. Es mi madre, tiene el derecho.
No lo merecía. La verdad por encima del derecho.
Mañana pondremos en práctica nuestro pacto implícito de hacer como que nada paso, y continuar con nuestras vidas. Supongo que es lo mejor... supongo que no es lo correcto.
...
Y para cerrar con broche de oro, no pude ir al estreno de Alice in Wonderland, damn it! >o>